



Los plásticos utilizados por los consumidores se emplean principalmente en envases de alimentos, artículos de primera necesidad y bienes para el hogar. Los tipos comunes incluyen poliéster (PET), polietileno (PE) y polipropileno (PP).
Las botellas de plástico (como las de agua mineral y bebidas carbonatadas) son una aplicación común. Están hechas en su mayoría de PET o PE, que son higiénicos, seguros y resistentes a ácidos y álcalis. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las botellas de PET pueden liberar sustancias nocivas por encima de los 70°C. Se recomienda evitar la reutilización o el almacenamiento de alcohol, aceite y otras sustancias durante períodos prolongados.
Las cajas de plástico transparente se utilizan ampliamente para la trazabilidad de alimentos. A través del diseño visual y la tecnología de códigos QR, los consumidores pueden escanear el código para ver información sobre todo el proceso de producción, incluida la siembra y el procesamiento, lo que mejora la confianza del consumidor. Las cajas de plástico también se utilizan para fines cotidianos como el almacenamiento y la organización.
La vajilla de melamina (como la vajilla infantil) es ampliamente utilizada por su ligereza y resistencia a la rotura. Sin embargo, es importante tener en cuenta que contiene melamina y debe evitarse a altas temperaturas.








